sábado, 31 de enero de 2026

Ermita de San Rafael

Foto:©Mario M. Relaño 

Hoy era uno de esos días invernales que, aunque no fríos por estar en Lanzarote, sí resultaban grises y lluviosos, como llevaba ocurriendo desde hacía ya muchos días en este atípico invierno. Nuestra idea era descubrir la ermita de San Rafael, en la Villa de Teguise.

 

La ermita se encuentra en un lomo increíblemente verde y salpicado de flores, también llamado  de San Rafael, a las afueras del pueblo, como suele ser habitual en este tipo de construcciones. Desde allí se contempla todo el pueblo de Teguise.  En un día como hoy, la niebla que lo envuelve todo le otorga una magia especial a la ermita, aunque impide disfrutar de las vistas del pueblo.

 

La ermita se levantó en el siglo XVII y se cree que fue fundada por Maciot de Bethencour.

Consta de una sola nave con techumbre mudéjar y una sencilla fachada que presenta un arco de medio punto enmarcado en toba roja. Un pequeño óculo ilumina su interior y, e n el eje de la fachada, una cruz de madera remata la altura de la ermita. Además, el edificio cuenta con un muro en la plaza para resguardar de los vientos a los feligreses.

 

En su interior alberga un retablo de estilo barroco canario, en tonos dorados, verdes y rojizos, cubierto por una cristalera que protege las imágenes. El altar presenta un pez dibujado, símbolo iconográfico del arcángel San Rafael.

 

©Mario M. Relaño