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sábado, 31 de enero de 2026

Ermita de San Rafael

Foto:©Mario M. Relaño 

Hoy era uno de esos días invernales que, aunque no fríos por estar en Lanzarote, sí resultaban grises y lluviosos, como llevaba ocurriendo desde hacía ya muchos días en este atípico invierno. Nuestra idea era descubrir la ermita de San Rafael, en la Villa de Teguise.

 

La ermita se encuentra en un lomo increíblemente verde y salpicado de flores, también llamado  de San Rafael, a las afueras del pueblo, como suele ser habitual en este tipo de construcciones. Desde allí se contempla todo el pueblo de Teguise.  En un día como hoy, la niebla que lo envuelve todo le otorga una magia especial a la ermita, aunque impide disfrutar de las vistas del pueblo.

 

La ermita se levantó en el siglo XVII y se cree que fue fundada por Maciot de Bethencour.

Consta de una sola nave con techumbre mudéjar y una sencilla fachada que presenta un arco de medio punto enmarcado en toba roja. Un pequeño óculo ilumina su interior y, e n el eje de la fachada, una cruz de madera remata la altura de la ermita. Además, el edificio cuenta con un muro en la plaza para resguardar de los vientos a los feligreses.

 

En su interior alberga un retablo de estilo barroco canario, en tonos dorados, verdes y rojizos, cubierto por una cristalera que protege las imágenes. El altar presenta un pez dibujado, símbolo iconográfico del arcángel San Rafael.

 

©Mario M. Relaño


 

domingo, 31 de julio de 2022

Museo Lagomar

 

Dirigiéndonos al norte de la isla, paramos antes de llegar a Teguise en el pueblecito de Nazaret y más concretamente en el Museo Lagomar, también conocido como Casa de Omar Sharif.

 

Omar Sharif (1932-2015) fue un actor egipcio conocido en España principalmente por películas míticas como “Doctor Zhivago”, “El Rolls Royce Amarillo” y sobre todo por “Lawrence de Arabia”.

Cuentan que en los años 70, durante el rodaje de “La Isla Misteriosa”, Omar Sharif tuvo que visitar Lanzarote y quedó prendado de la isla y también de esta casa. La construcción fue obra de la colaboración entre César Manrique y Jesús Soto.




La casa es una maravillosa edificación entre los restos de una cantera de extracción de rofe y roca volcánica, formada por cuevas, retorcidas escaleras, terrazas e incluso túneles. Cuenta además con muchísimos jardines y piscinas al estilo César Manrique, además de restaurante y un bar en una cueva.

 

A pesar de haberla visto en numerosas ocasiones, la casa sigue impresionando, pero bajo mi punto de vista, necesita bastante mantenimiento que, aprovechando la pandemia y el cierre, podrían haber realizado.


Seguro que habréis escuchado la archiconocida leyenda de la compra y venta de la casa por parte de Omar Sharif.

Cuentan, dicen, comentan, que el actor sentía debilidad por el juego. Para inaugurar su casa convocó a sus amigos a una partida de bridge. El juego se fue calentando, las apuestan subieron hasta que finalmente Omar Sharif apostó la propiedad de su casa y, claro, la perdió. Tuvo la casa en propiedad apenas dos días.

En la casa se conserva la mesa donde se jugó aquella partida.


miércoles, 20 de abril de 2022

Museo Arqueológico de Zonzamas

 

Zonzamas es el nombre del último aborigen majo que gobernó la isla de Lanzarote antes de la llegada de los conquistadores europeos a finales del siglo XIV.

Por este aborigen rey existe en Lanzarote un lugar conocido como Zonzamas, el cual alberga una de las mayores concentraciones de yacimientos de los antiguos poblados de las islas.

 

En los años 90 se comenzó a construir en este lugar el Museo Arqueológico de Zonzamas. El proyecto, diseñado por los Arquitectos Felipe Artengo Rufino y José Mª Rodríguez-Pastrana Malagón,   trataba de una infraestructura museística de 1.700 metros, con una propuesta arquitectónica y paisajística integrada y muy respetuosa con el espacio natural. Este museo se crearía con vistas a mostrar la cultura de los majos, a reactivar proyectos de conservación, investigación y difusión del patrimonio cultural.

La estructura arquitectónica es asimétrica, se encuentra hundida en el terreno y cuenta con diversas grietas en la superficie que permitirían que la luz penetrase en los espacios expositivos. Se había proyectado también abrir un mirador sobre el mar de lava.

 




Desgraciadamente, la suspensión de pagos por parte de la empresa a la que el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Lanzarote habían adjudicado los trabajos paralizó la obra.

En 2021 se reactivaron las conversaciones para volver a poner en marcha este proyecto, el cual sigue paralizado.

 

Hoy, sólo es un boceto, un vertido de hormigón, un esqueleto. Pero realmente tiene algo de fascinante, algo así como si admirásemos una extraña catedral en el desierto.

 

©Mario M. Relaño


sábado, 22 de mayo de 2021

Nuestra Sra. de Guadalupe - Teguise

 

La Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe de Teguise parece que siempre ha estado ahí, esbelta e indiferente, viendo a la gente pasar, especialmente los domingos, días de mercado.

Nada más llegar a la plaza sorprende su torre de piedra roja y negra, y rematada con un campanario en blanco, añadido en 1914.

Pero esta iglesia, emblema de la Villa, ha vivido demasiadas experiencias desde que se construyó en el siglo XV hasta ahora.

 


Cuando se construyó por primera vez, apenas era una sencilla edificación sin ventanas y con asientos de piedra adosados a las paredes.

Hasta su ampliación en el siglo XVIII soportó inmensidad de saqueos e incendios por parte de los argelinos, turcos, piratas, etc.

Sería en 1909 cuando sufrió el mayor de los incendios, quemándose una tercera parte del edificio y teniendo que ser reconstruida con las limosnas aportadas por el pueblo.

 

En 1914, con el nuevo prisma añadido a la torres, se convirtió en el edificio más alto de Teguise.

 

Entre todas sus capillas destaca la capilla del altar mayor donde se encuentra la Virgen de Guadalupe, la cual es una reproducción porque la original fue robada durante las incursiones piratas y llevada a Argel para intentar venderla. Como no pudieron venderla, la destrozaron con un hacha.

 



La capilla de la Inmaculada Concepción es otra de las más destacadas.

La iglesia conserva una de las representaciones pictóricas más bonitas existentes en Canarias, El Cristo de La Laguna.

©Mario M. Relaño


martes, 18 de mayo de 2021

Las Canteras de Tinamala

 

Hoy nos hemos levantado con ganas de subir nuevamente a la montaña de Tinamala, situada junto al pueblo de Guatiza. La montaña apenas tiene algo más de 300 metros de altitud pero allí se encuentran las ya archifamosas “Canteras de Tinamala”.

 

Las Canteras de Tinamala fueron excavadas para extraer el canto de un color rojo vivo, un material que en su día era utilizado para la construcción en la isla, hasta que se produjo su decadencia con la aparición del bloque.

Las canteras estuvieron trabajando al máximo rendimiento entre 1955 y 1965 y con la piedra extraída se construyeron la mayoría de los barrios de Arrecife de la segunda mitad del siglo XX. Desgraciadamente para Tinamala llegó la fabricación de bloques y el uso de este material fue cayendo en desuso hasta cerrar a principios de los años setenta. Aún tuvieron algunos importantes encargos,  como la reforma del Convento de Santo Domingo y el Hotel Meliá Salinas, lo que retomó temporalmente la actividad.

 




Hoy, las canteras abandonadas, producen un sorprendente efecto cuando te las encuentras por primera vez. La forma de cortar los bloques que realizaron los trabajadores ha dejado un recinto muy original y extraño que atrae a muchos visitantes.

Un gran espacio de forma escalonada y unos colores rojos intensos y unas paredes altísimas que, una vez dentro, parece que te encontraras dentro de unas pirámides egipcias.

 

Tal es así que, en 1987 se rodó en este lugar una versión cinematográfica de la ópera de “Aida” de Verdí, dirigida por Claes Fellbom y convirtiendo a las canteras en un templo egipcio.

 



©Mario M. Relaño 

domingo, 9 de mayo de 2021

Las Cruces de Teguise

 

Si pasas en estos días por la Villa de Teguise, verás que está engalanada con muy diversas flores. El motivo es que el pasado 3 de mayo se celebró el Día de La Cruz, una tradición que fue abandonada en los años setenta pero que este año han querido volver a recuperar.

 

Teguise tiene entre sus calles del Conjunto Histórico de la Villa quince grandes cruces, cruces que llevan ahí puestas desde principios del siglo XX, las cuales se han usado a través de los tiempos para realizar el Vía Crucis de Jueves Santo.

 

Cuentan, dicen, relatan que la fiesta de La Cruz surgió un 3 de mayo en el Siglo IV cuando, en una batalla que enfrentó y dio la victoria en Roma al emperador Constantino El Grande contra los bárbaros, se le apareció en el cielo una cruz iluminada. Se cree que desde ese momento todo el mundo cristiano celebra el Día de La Cruz.

 


Las cruces de Teguise, restauradas por los vecinos, forman parte del rico patrimonio cultural de la Villa.  Este año han querido recuperar la tradición que mantenían en pausa en los últimos cincuenta años y las cruces han sido nuevamente engalanadas con flores, para el disfrute del paseante, visitante y de los propios vecinos.

 



©Mario M. Relaño 

sábado, 27 de marzo de 2021

Los molinos de Tiagua

 

El paisaje de Lanzarote siempre ha estado salpicado de palmeras y molinos. El viento, elemento imprescindible, se encargó siempre de mover ambos.

La isla de Lanzarote era denominada “el granero de Canarias” por la cantidad de trigo y cebada que exportaba. Sus molinos fueron herramienta indispensable de trabajo para el isleño, los cuales se utilizaban para moler el grano y obtener el gofio, base de la dieta insular.

 

Desafortunadamente, no todos ellos se conservan en perfecto estado, pero aún hay algunos que te muestran la forma de moler el grano que tenían los isleños en la historia reciente.

 

Hoy queremos visitar los molinos de Tiagua, quizás, junto con el de Guatiza,  los mejor conservados de la isla.

 

Dos grandes molinos sobresalen entre las casitas del pueblo, el Molino de Tiagua y el Molino del Museo Agrícola El Patio.

 

El Molino de Tiagua, es una construcción del siglo XIX  de planta circular, de dos pisos con cubierta cónica. El edificio se eleva sobre un basamento murado con piedra viva.

La primera reconstrucción fue en el año 1983 pero la tormenta tropical Delta que acaeció en la isla en 2005 provocó desperfectos como la pérdida del balcón y las aspas. En el año 2019 fue nuevamente restaurado.

 


El Molino del Museo Agrícola El Patio es una gran estructura de diez metros de altura, de planta circular y tres pisos de altura, situado dentro del recinto del museo.

A pesar de estar inoperativo en la actualidad, el museo lo mantiene en un buen estado de conservación.

 


©Mario M. Relaño 

domingo, 14 de marzo de 2021

La Cueva del Agua

 

La Cueva del Agua, o La Olla, es una de las piscinas naturales más amplias e imponentes de Lanzarote.

Está situada en la costa noreste de la isla, entre Los Cocoteros y El Charco del Palo, en el término de Guatiza.

La piscina natural de La Cueva del Agua es una espectacular cueva volcánica, conectada por un túnel al mar, con más de 10 metros de diámetro.  Esta cueva se ha originado por la erosión del mar en la lava, cerca de la costa. El derrumbe del techo de la cueva ha formado un jameo con un charco circular de agua de mar.

En este paraje solitario, lanzarse al agua es una tentación y ha de tenerse en cuenta que haya pleamar para tener suficiente profundidad y evitar accidentes.

El lugar del enclave está conformado de roca volcánica de caprichosas formas en la orilla, y maleza y escasa vegetación en el entorno. Cuando la visitamos en el mes de marzo, decenas de pequeñas florecillas de distintos colores bordean el camino. Su desconocido acceso a través de un pequeño sendero, rodea a la cueva de grata soledad y silencio tan solo roto por los embistes constantes del mar que siempre está bravo en esta parte de la isla.

 





sábado, 13 de marzo de 2021

Las Salinas de Guatiza

 



Hoy nos dirigimos hacia el norte de la isla de Lanzarote, para visitar unas salinas menos conocidas que las de Janubio. Hoy recorreremos las salinas de la costa de Guatiza.

Después de parar a comprar churros para ir comiéndolos por el camino, tomamos la ruta hacia la urbanización Los Cocoteros en un día de marzo especialmente encapotado.

La sal ha formado parte de la economía insular a los largo de su historia por la capacidad de conservar alimentos y en especial como soporte a la pesca, para poder mantener el pescado durante semanas. La gran producción de sal que siempre hubo en Lanzarote sirvió incluso para la exportación al resto de las islas. La industria de la sal fue importante para muchas familias que pudieron sobrevivir a las duras condiciones de vida que en aquellos años se vivía en la isla.

Llegaron a haber 26 salinas diferentes en todo el litoral de Lanzarote.

 

En la costa norteña de Guatiza encontramos dos diferentes salinas, muy cerca una de la otra: las Salinas de La Caleta o Los Agujeros y las Salinas del Tío Joaquín.

 

Salinas de La Caleta o Los Agujeros

Salinas de La Caleta o Los Agujeros

Las Salinas de la Caleta o Los Agujeros ocupan una extensión de 45.000 metros cuadrados y fueron construidas en forma de terrazas en 1940. Decenas de cocederos (pequeñas piscinas con agua que es donde se forma la sal) conforman el paisaje hasta el mar. Más arriba, hacia el interior, emergen los molinos que resultarían básicos para tomar el agua del mar a través de pozos.

A parte de las pequeñas montañitas blancas de sal, los colores de los cocederos pueden ser de colores marrones debido a las bacterias, algas y crustáceos que viven en ellos.

Estas salinas llegaron a obtener entre 850 a 900 toneladas de sal de gran calidad.

En la actualidad, estas salinas tienen una  actividad muy limitada y es triste ver los molinos que llevaban el agua a los cocederos en estado de total ruina.

 

Un poquito más adelante nos encontramos con las Salinas del Tío Joaquín. Estas salinas fueron construidas en 1930 y en la época de mayor actividad llegaron a producir 800 toneladas de sal.


 

Salinas del Tío Joaquín

Salinas del Tío Joaquín

Salinas del Tío Joaquín


Hoy se encuentran en desuso y total abandono.

©Mario M. Relaño


domingo, 7 de marzo de 2021

Las caleras de Teguise

 

Hoy nos vamos hacia la Montaña de Chimia, en Teguise, porque a sus pies se encuentran las antiguas caleras u hornos de cal, hoy restaurados, los cuales queremos visitar.

 

La isla de Lanzarote siempre ha sido rica en caliche o piedra caliza. De esta piedra se extrae la cal y en la antigüedad esta cal se usaba en la construcción como cemento o como desinfectante para depurar el agua almacenada cuando se introducía en los aljibes.

Hasta mediados del siglo XX su exportación era parte de la economía insular y por este motivo los hornos de cal o caleras están esparcidas por toda la isla.

Las caleras eran grandes hornos donde se horneaba la piedra para convertirla en polvo.

 


Las caleras eran construcciones sencillas de piedra y barro, de forma cónica y a cielo abierto. Constaban de una pequeña entrada donde se colocaban las piedras y una rampa exterior hacia esa entrada para el transporte de piedras. El horno era de forma tubular de unos seis u ocho metros de profundidad. El empedrado del techo del horno eran piedras colocadas en cuña que aparentemente se sostenían sin cal o cemento.

 


La industria de la cal comenzó su decadencia en los años sesenta con la llegada de nuevos productos a la isla, como el cemento. Al quedar inutilizadas estas caleras, su abandono las llevó a la ruina y la mayoría de ellas están tan destruidas que las nuevas generaciones no saben lo que son si acaso se encuentran con ellas.

 


Las caleras de Teguise se han restaurado gracias a un convenio entre el Ayuntamiento, el Cabildo de Lanzarote y los fondos del Leader II de la Unión Europea.


©Mario M. Relaño 2021


El asesinato de Teseguite

 

Esta vez los tajines decidimos hacer un picnic en el floreado campo de Lanzarote. Era como un día de primavera pero en el mes de febrero. Al pasar por el camino de jable desviándonos del pueblo de Teseguite, vimos la casona antigua a nuestra derecha y quedamos en que a la vuelta pararíamos para verla.

Y así fue como, después de una comida con siesta incluida, al regreso paramos al borde del camino para ver la casa, la cual aún conserva la fachada en su integridad pero no así su interior totalmente derruido. La propietaria de esa casa era María del Rosario Cruz Bello. Y esta es su historia.

 


El 8 de mayo de 1919, alrededor de las nueve y media de la noche,  Luis Hernández, Marcos Concepción Pérez y Tomás Valiente Morales, tres jóvenes de Lanzarote que llevaban días de fiesta y borracheras y que se quedaron sin dinero, decidieron acercarse a la casa de María del Rosario Cruz a robarle. Ella tenía una tiendita y era sabido por todos que allí guardaba la recaudación. Al tocar uno de ellos a la puerta y asomarse ella por una de las hojas de la ventana, la tomaron por los pelos y la degollaron con una navaja. Allí dejaron el cuerpo de María desangrándose mientras registraron la casa hasta conseguir llevarse cuatrocientas pesetas.

Una vez descubierto el cadáver e iniciadas las pertinentes investigaciones, todas las sospechas recayeron en los tres jóvenes, pero al ir a buscarlos, estos habían desaparecido. Entonces, el juez decide investigar a la hermana de María del Rosario, Petra, con la cual no tenía buenas relaciones en el momento del suceso. El juez decide condenarla a ella, sin pruebas, y encerrarla en prisión.

A partir de ese momento, comienza el calvario de Petra Cruz, la hermana. En prisión recibió torturas, palizas, vejaciones y violaciones constantes. Tanto fue que quedó embarazada, tuvo un hijo en la cárcel al que se llevaron al hospicio y del que nunca más se supo. Petra, agotada, quedó enajenada y fue entonces cuando decidieron llevársela a un manicomio de Las Palmas.

Allí murió la inocente Petra, atada a unas cadenas y con los ojos abiertos, como si estos se salieran de sus órbitas. Pensando que estaba endemoniada fue enterrada en una fosa común.

 





Mientras tanto, el caso se reabrió y se procedió a detener a dos de los culpables. Él tercero hacía ya tiempo que se había fugado a Argentina. Poco tiempo estuvieron en prisión. Pasados unos meses llegó un indulto del Gobierno de Primo de Rivera. Siempre se supo que estos tres individuos habían trabajado para los caciques de la isla.

 

Desde entonces, la casa de María Cruz permanece abandonada. Nunca se consiguió vender pues aún en la isla se piensa que está maldita.

 

©Mario M. Relaño


El acueducto de Lanzarote

 

Les propuse a los tajines hacer una excursión al Acueducto de Lanzarote. Nadie sabía de este lugar tan poco conocido. Yo me enteré hace apenas unos días y me llamó la atención. Desde entonces, estaba en mis planes visitarlo y conocer su historia.

 

Leí que estaba en Nazaret, en la llamada Vega de Tahiche, justo detrás de la Montaña Ubigue. A través de Google Maps me hice la idea de dónde encontrarlo y quedamos en el Teleclub de Nazaret para el comienzo de nuestra excursión. Desde allí salimos caminando hacia la Montaña Ubigue. Pero, heme aquí que como guía soy malísimo porque me suelo desorientar enseguida, que en una bifurcación de caminos, elegí el que no era. Encontrar lo encontraríamos, pues sabía que estaba a los pies de la montaña, pero anduvimos por el camino equivocado y el rodeo fue mucho mayor. Es verdad que todo lo que veíamos merecía la pena pues el paseo es precioso.

Cuando nos dimos cuenta que por ese camino no llegaríamos a destino, pues el acueducto no se divisaba a lo lejos, preguntamos a un lugareño que nos indicó como llegar. Desgraciadamente el camino que nos hizo seguir estaba vigilado por unos perros que nos intimidaron según nos acercábamos. Para no tentar a la suerte, decidimos atravesar una finca, la cual lindaba por un precioso malpaís de lava. Con cuidado de no caernos por ninguna de esas grietas ni torcernos ningún pie entre la lava, salimos al pie de la montaña. No había más opción que regresar hacia el punto de origen, pues si ese acueducto existía, tendríamos que encontrárnoslo de frente.

Sin esperanza, y después de las continuas burlas de mis amigos, vi a lo lejos lo que podría ser mi descubrimiento. Empecé a correr y allí lo encontré, el precioso acueducto de Nazaret.

 



El acueducto comenzó terminó de construirse en el año 1957.

Lanzarote es isla de escasas lluvias y los conejeros han tenido que idear multitud de maneras de conseguir el agua a lo largo de su historia.

En este caso, se aprobó la perforación de galerías de aguas situadas en Famara y canalizarla hasta la capital, Arrecife, con el fin de repartirla a diferentes puntos de la ciudad. El acueducto se construyó para poder seguir el paso de la tubería con un desnivel mínimo. Era la primera vez que la isla contaba con una canalización.

Ciertamente, merece la pena conocer esta parte de la historia de la isla en lo que se refiere al agua. Ya me sorprendió hace muchos años Rafael Arozarena en su libro “Mararía” cuando contaba como el agua se transportaba en camellos hacia el sur de la isla.

 


Después de las pertinentes fotos y payasadas, los tajines regresamos hacia el punto de partida, pensando donde comernos un bocata. Por el camino, poquito antes de llegar al pueblo de Nazaret pudimos pararnos a charlar con un lugareño que poseía una camella y dos burros. Él mismo nos contó por donde transcurrió el agua desde Famara pasando por el acueducto, aunque los isleños no conocen esa obra como acueducto.

©Mario M. Relaño