Mostrando entradas con la etiqueta Naturaleza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Naturaleza. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de octubre de 2021

Montaña Colorada

 

Fue Raúl quien me propuso que hoy hiciéramos la ruta de Montaña Colorada, un lugar al que ambos hemos ido en numerosas ocasiones pero no por ello te deja de impresionar.

 

Tomando la carretera de Tinguatón y pasando el impresionante Volcán del Cuervo nos encontraremos a la derecha un lugar para estacionar y comenzar la ruta que rodea esta singular montaña.

 

Montaña Colorada es un impresionante volcán que debe su nombre al color rojizo de sus laderas. Este fue el último volcán que estalló durante las erupciones de Timanfaya acontecidas en el siglo XVIII.

Quizás lo más llamativo o más famoso sea lo que dicen es la bomba volcánica más grande de Canarias, una imponente piedra que salió disparada de dentro de la montaña y que hoy se apoya a varios metros de los pies de la ladera. La bomba tiene un diámetro tan grande que se necesitan quince personas con los brazos abiertos para rodearla.

 


Una vez visitada la bomba volcánica seguimos la ruta por el sendero que rodea a la montaña y el cual apenas tiene tres kilómetros de terreno llano y no tardas más de una hora.

 



El paseo es muy bonito, observando las cenizas que hace tres siglos sepultaron pueblos como Santa Catalina o Chimanfaya y los líquenes que van cubriendo las piedras. Durante todo el recorrido hay paneles informativos explicando los aspectos más relevantes del volcán y el paisaje.

También nos encontramos una antigua cantera donde antaño se extraían materiales para construcción y agricultura.

 

©Mario M. Relaño


jueves, 8 de abril de 2021

El sarantontón

Es primavera y el sarantontón no visita como cada año en estas fechas. Pero, ¿no es verdad que este año ha habido una auténtica invasión?

Pero, ¿y porqué hoy hablo del sarantontón?

 

El vocablo sarantontón es una de las palabras canarias que más me gusta. El diccionario de la Academia Canaria de la Lengua lo define como pequeño insecto coleóptero, de cuerpo semiesférico, alas membranosas muy desarrolladas y élitros anaranjados o rojos con varias pintas negras.

 

Para los españoles de fuera de las islas, este insecto se llama “mariquita” y en otros países de habla hispana lo denominan: mariquitilla, vaquita de San Antonio, vaquita de San Antón, chinita, xoaniña, maruxiña, Catarina o San Antonio. Incluso, en alguna de las islas occidentales canarias se le conoce con los nombres de sanantón o sanantonio.

 

Lo que es cierto es que el sarantontón es de los insectos más agradables y bonitos y, sobretodo,  es muy beneficioso para la agricultura porque se alimenta de pulgones. Tanto es así, que en un ayuntamiento chicharrero,  las capturaron en una caja de cartón y posteriormente las soltaron en los jardines municipales para acabar con los pulgones.

Yo hago algo parecido. Si bien es cierto que no las capturo en cajas de cartón, cada vez que veo alguno lo traslado a mis hibiscos. Son depredadores natos de pulgones.

 


Y, me ha venido este insecto a la cabeza porque este año hemos tenido una auténtica plaga en Lanzarote. Tanto, que una vez que mueren (me da que no viven muchos días) los barres como si de migas de pan se tratara. Claro, que mejor es una plaga de sarantontones que no de langostas, que algún año ya as hubo.

 

Por cierto, ¿sabías que en la isla de Tenerife, a la libélula le llaman “folelé”?

 

©Mario M. Relaño

 

martes, 6 de abril de 2021

La gran grieta de Montaña Blanca

 

Hoy circulamos entre los pueblos de Tías y San Bartolomé, porque Raúl nos ha hablado de una cueva que merece la pena visitar.

 

A nuestra izquierda vemos el volcán de Montaña Blanca con una altura de 599 metros. Este es nuestro punto de salida. Allí mismo dejamos el coche y, a pesar de que no hay señal alguna, una excavación o barranco en la montaña nos indica que ese debe de ser nuestro destino.

 

Nos disponemos a visitar una cueva de la cual desconocemos el nombre, y que quizás si algún conejero leer esto me pueda contactar para indicarme.

 

No hay que caminar mucho porque según ascendemos desde la base de la montaña se divisa la gran grieta que es esta cueva.

La cueva no es otra cosa que un resquebrajamiento de las placas del volcán, pero es muy profunda, alta y espectacular.

 






Una vez visitada y saliendo fuera, merece la pena seguir subiendo para ver la grieta desde lo alto.

 

©Mario M. Relaño


sábado, 20 de marzo de 2021

La Catedral de Lanzarote

 

Hoy madrugamos para visitar la Cueva Catedral, un lugar muy escondido en el Barranco del Palomo, cerca del pueblo de Mala.

 

Decidimos hacer todo el trayecto caminando, por lo que dejamos el coche en  Mala, pasada la Ermita de Las Mercedes. Ascendemos dirección a la presa de Mala por un camino arenoso y nos lleva aproximadamente media hora de subida. Una vez allí continuamos el camino de ascenso hasta un grupo de casas llamadas “el Rincón de la Moza”, rodeado de paisaje verde y flores amarillas “dientes de león”. Según ascendemos, a nuestra espalda la vista de la costa de Mala es espectacular.

Cuando llegamos a la finca Rincón de la Moza, dudamos si tomar el camino más corto. Finalmente, a pesar de que vemos a gente siguiendo el camino indicado, decidimos atravesar la montaña, campo a través, que a pesar de ser más corto es bastante más empinado.

Llegamos finalmente a la Cueva Catedral.

 

La cueva es sencillamente espectacular, y según vas entrando, tu boca se abre más de la impresión.

Se trata de una espaciosa cueva con suelo de arena, de más de 10 metros de altura y 20 metros de ancho. Dentro de la cueva se ven diferentes galerías y altas columnas.

La Catedral es una de las cuevas más grandes de la zona y tiene un gran interés geomorfológico.

 




Una de las cosas más interesantes de ver esta cueva es que, debido a su difícil ascenso y lo escondido de su boca, apenas te encuentras visitantes.

 

La bajada hasta el pueblo de Mala lo realizamos en 45 minutos, no sin antes socorrer a un motorista que volcó su moto y a una conductora que pinchó la rueda del coche, tratando de subir el camino que lleva a la presa de Mala.


domingo, 14 de marzo de 2021

La Cueva del Agua

 

La Cueva del Agua, o La Olla, es una de las piscinas naturales más amplias e imponentes de Lanzarote.

Está situada en la costa noreste de la isla, entre Los Cocoteros y El Charco del Palo, en el término de Guatiza.

La piscina natural de La Cueva del Agua es una espectacular cueva volcánica, conectada por un túnel al mar, con más de 10 metros de diámetro.  Esta cueva se ha originado por la erosión del mar en la lava, cerca de la costa. El derrumbe del techo de la cueva ha formado un jameo con un charco circular de agua de mar.

En este paraje solitario, lanzarse al agua es una tentación y ha de tenerse en cuenta que haya pleamar para tener suficiente profundidad y evitar accidentes.

El lugar del enclave está conformado de roca volcánica de caprichosas formas en la orilla, y maleza y escasa vegetación en el entorno. Cuando la visitamos en el mes de marzo, decenas de pequeñas florecillas de distintos colores bordean el camino. Su desconocido acceso a través de un pequeño sendero, rodea a la cueva de grata soledad y silencio tan solo roto por los embistes constantes del mar que siempre está bravo en esta parte de la isla.