jueves, 6 de mayo de 2021

Cueva de los Naturistas


 

Hoy nos atrevemos a entrar a la Cueva de los Naturistas, situada en los alrededores de Masdache y que tiene como punto final la Cueva de Las Palomas.

 

La cueva es un tubo volcánico de más de 1,5 kilómetros de longitud al que se accede a través de un maravilloso jameo. El tubo volcánico se formó por las coladas de lava fluida en las últimas erupciones de Timanfaya, entre los años 1730 y 1736.

En el interior de la cueva, para los amantes de la geología, es posible ver diferentes minerales así  como columnas y estafilitos, formados por el goteo constante de la lava. De la amplia cueva parten diferentes ramificaciones, formando distintas galerías, unas más grandes que otras.

 

En 1994 la cueva fue clasificada como Monumento Natural.

 


Para ir a esta cueva necesitarás linternas de gran potencia y controlar bien por donde pisas, pues el suelo es irregular y lleno de piedras. Hay que tener cuidado de no desorientarte porque hay diferentes galerías y oscuridad absoluta, a excepción de la luz que tú lleves.

No hay vegetación ni fauna. El único animal que encontramos fue a la entrada de la cueva, cuando salió volando una paloma.

Como Monumento Natural y como humanos cuidadosos, hay que procurar no romper, no dañar, no ensuciar. Si no es así, no vengas.

 



©Mario M. Relaño

sábado, 1 de mayo de 2021

Casa de la Cultura "Benito Pérez Armas"

 

Hoy visitamos la Casa de la Cultura Benito Pérez Armas, situada en la magnífica plaza de Los Remedios de Yaiza.

 

En esta casa, hoy Casa de la Cultura del Ayuntamiento de Yaiza,  nació Benito Pérez Armas (1871-1937),  escritor y reconocido político lanzaroteño, el cual llegó a dirigir un par de periódicos cuando residía en la isla de Tenerife. Entre sus publicaciones destaca “Juego de naipes” y Las lágrimas de Cumella.

 

La casona de estilo colonial, fue construida en el siglo XVIII y  es representativa de la arquitectura tradicional lanzaroteña, conservándose en perfecto estado.

Como las antiguas casas conejeras, consta de un gran patio central que comunica a las diferentes estancias, todas ellas distribuidas en forma de L. De una sola planta, destacan los techos arábigos de tonos rojizos.

La casa posee biblioteca, un centro de conferencias y alberga en su interior diferentes exposiciones de arte.

 



La casa fue catalogada como Bien de Interés Cultural en 1989.

En 1990 se inauguró como Casa de la Cultura.

 

©Mario M. Relaño


jueves, 8 de abril de 2021

El sarantontón

Es primavera y el sarantontón no visita como cada año en estas fechas. Pero, ¿no es verdad que este año ha habido una auténtica invasión?

Pero, ¿y porqué hoy hablo del sarantontón?

 

El vocablo sarantontón es una de las palabras canarias que más me gusta. El diccionario de la Academia Canaria de la Lengua lo define como pequeño insecto coleóptero, de cuerpo semiesférico, alas membranosas muy desarrolladas y élitros anaranjados o rojos con varias pintas negras.

 

Para los españoles de fuera de las islas, este insecto se llama “mariquita” y en otros países de habla hispana lo denominan: mariquitilla, vaquita de San Antonio, vaquita de San Antón, chinita, xoaniña, maruxiña, Catarina o San Antonio. Incluso, en alguna de las islas occidentales canarias se le conoce con los nombres de sanantón o sanantonio.

 

Lo que es cierto es que el sarantontón es de los insectos más agradables y bonitos y, sobretodo,  es muy beneficioso para la agricultura porque se alimenta de pulgones. Tanto es así, que en un ayuntamiento chicharrero,  las capturaron en una caja de cartón y posteriormente las soltaron en los jardines municipales para acabar con los pulgones.

Yo hago algo parecido. Si bien es cierto que no las capturo en cajas de cartón, cada vez que veo alguno lo traslado a mis hibiscos. Son depredadores natos de pulgones.

 


Y, me ha venido este insecto a la cabeza porque este año hemos tenido una auténtica plaga en Lanzarote. Tanto, que una vez que mueren (me da que no viven muchos días) los barres como si de migas de pan se tratara. Claro, que mejor es una plaga de sarantontones que no de langostas, que algún año ya as hubo.

 

Por cierto, ¿sabías que en la isla de Tenerife, a la libélula le llaman “folelé”?

 

©Mario M. Relaño

 

martes, 6 de abril de 2021

La gran grieta de Montaña Blanca

 

Hoy circulamos entre los pueblos de Tías y San Bartolomé, porque Raúl nos ha hablado de una cueva que merece la pena visitar.

 

A nuestra izquierda vemos el volcán de Montaña Blanca con una altura de 599 metros. Este es nuestro punto de salida. Allí mismo dejamos el coche y, a pesar de que no hay señal alguna, una excavación o barranco en la montaña nos indica que ese debe de ser nuestro destino.

 

Nos disponemos a visitar una cueva de la cual desconocemos el nombre, y que quizás si algún conejero leer esto me pueda contactar para indicarme.

 

No hay que caminar mucho porque según ascendemos desde la base de la montaña se divisa la gran grieta que es esta cueva.

La cueva no es otra cosa que un resquebrajamiento de las placas del volcán, pero es muy profunda, alta y espectacular.

 






Una vez visitada y saliendo fuera, merece la pena seguir subiendo para ver la grieta desde lo alto.

 

©Mario M. Relaño


jueves, 1 de abril de 2021

Torrijas de Lanzarote

 

Es momento de torrijas. Estamos en Semana Santa. Las torrijas son el postre estrella en gran parte del territorio nacional en estas fechas. Es cierto que se preparan de tantas formas como regiones diferentes tenemos en el país. Por eso, hoy quiero hablaros de las deliciosas torrijas de Lanzarote.

Si bien es cierto que en la mayoría de regiones de España las torrijas se hacen con pan, en Lanzarote  las preparamos con harina y luego cada uno la endulza a su gusto, con miel, azúcar, etc.

Pero veamos cómo se prepara este delicioso postre de Semana Santa en nuestra isla.

 

Toma nota de los ingredientes que hemos usado:

 

.- 1 huevo

.- 1 vaso de leche

.- Ralladura de una naranja

.- 1 cucharadita de canela en polvo

.- 1 cucharada de matalahúva (anís)

.- 3 ó 4 cucharas soperas de azúcar

.- Harina

.- Aceita de oliva

.- Cucharada de vino dulce

.- Pizca de sal

 

En mi caso, y debido a las intolerancias alimenticias, hemos sustituido la leche entera normal por leche sin lactosa y la harina de trigo por harina de trigo espelta.

 

Batir los huevos en un recipiente, añadir el azúcar y mezclar bien. Después incorporamos la ralladura de la naranja, la cucharadita de canela, la matalahúva (ligeramente molida) y la pizca de sal. Se mezcla todo bien y añadimos la leche y el vino dulce. Entonces se incorpora la harina y mezclamos con una varilla cuidando que no se formen grumos. La textura no debe quedar muy espesa.

Ponemos a calentar el aceite en una sartén. Una vez caliente, echamos con un cucharón la mezcla  formando una especie de tortita. Controlar la fritura para darle la vuelta y que se dore también por el otro lado.

 

A la hora de servir, se puede tomar con miel, azúcar, etc.

 

Son muy fáciles y están muy ricas.

¡Qué aproveche!

 

P.D. Doy las gracias a mi cocinero particular David de la Merced, que ha sido el encargado de prepararlas para que las disfrutemos nosotros.

 

©Mario M. Relaño


sábado, 27 de marzo de 2021

Los molinos de Tiagua

 

El paisaje de Lanzarote siempre ha estado salpicado de palmeras y molinos. El viento, elemento imprescindible, se encargó siempre de mover ambos.

La isla de Lanzarote era denominada “el granero de Canarias” por la cantidad de trigo y cebada que exportaba. Sus molinos fueron herramienta indispensable de trabajo para el isleño, los cuales se utilizaban para moler el grano y obtener el gofio, base de la dieta insular.

 

Desafortunadamente, no todos ellos se conservan en perfecto estado, pero aún hay algunos que te muestran la forma de moler el grano que tenían los isleños en la historia reciente.

 

Hoy queremos visitar los molinos de Tiagua, quizás, junto con el de Guatiza,  los mejor conservados de la isla.

 

Dos grandes molinos sobresalen entre las casitas del pueblo, el Molino de Tiagua y el Molino del Museo Agrícola El Patio.

 

El Molino de Tiagua, es una construcción del siglo XIX  de planta circular, de dos pisos con cubierta cónica. El edificio se eleva sobre un basamento murado con piedra viva.

La primera reconstrucción fue en el año 1983 pero la tormenta tropical Delta que acaeció en la isla en 2005 provocó desperfectos como la pérdida del balcón y las aspas. En el año 2019 fue nuevamente restaurado.

 


El Molino del Museo Agrícola El Patio es una gran estructura de diez metros de altura, de planta circular y tres pisos de altura, situado dentro del recinto del museo.

A pesar de estar inoperativo en la actualidad, el museo lo mantiene en un buen estado de conservación.

 


©Mario M. Relaño 

domingo, 21 de marzo de 2021

La presa de Mala - Ama, ríe, vive

 

En el barranco del Palomo, sobre el pequeño pueblo de Mala, se levanta la presa de Mala, una de las más descomunales construcciones de Lanzarote de los años setenta.

 

La escasez de agua en Lanzarote, debido a la falta de lluvias y la ausencia de ríos y lagos, ha formado parte de la historia conejera.

En 1958 un grupo de agricultores presentaron a las autoridades el proyecto de una presa para crear reservas de agua y ser usadas en sus riegos. La idea no cayó en el olvido pero tardaría casi dos décadas en ver la luz.

La presa se edificó en 1979, con una superficie de 0,68 hectáreas. Su coste fue de más de 60 millones de pesetas.

 

Desgraciadamente esta obra de infraestructura no dio resultado. El primer año después de su finalización, que fue especialmente lluvioso en Lanzarote, comprobaron que el agua que se acumulaba en la presa se iba filtrando barranco abajo hasta detenerse en el charco de La Laja. La presa tuvo problemas de impermeabilidad desde el primer momento debido a la negligencia de los estudios de porosidad. Así mismo, la orografía de Lanzarote no es la más propicia para semejante obra.

 




En estos momentos, si acaso en ocasiones hay fuertes lluvias en la isla, es posible ver agua en el embalse hasta que esta vaya desapareciendo por las filtraciones.

En el fondo, en el mismo lugar donde debería de haber agua embalsamada, encontramos una planta denominada “tabaco del moro” (Nicotiana glauca), que es una planta no autóctona de las islas y que fue introducida con una propagación muy rápida.

 

En el muro de la presa hay un gran grafiti con un mensaje que dice: “Ama, ríe, vive”. Este mensaje se puede leer a varios kilómetros de distancia y se ha convertido en símbolo.

El lugar es utilizado por decenas de prácticas deportivas como el Ala Delta y Parapente.

Desgraciadamente, las instalaciones se encuentran actualmente en un estado lamentable y muy peligroso.

 

©Mario M. Relaño 2021